El Ministerio de Cultura confirmó la repatriación de un imponente retablo cusqueño de estilo barroco, tallado en madera de cedro entre los siglos XVII y XVIII por la Orden Dominica. La pieza, considerada Patrimonio Cultural de la Nación por su alto valor histórico, artístico y religioso, habría salido del país en 1921 con destino a Suecia.
El altar, de siete metros de alto por cinco de ancho, presenta columnas salomónicas, capiteles, hornacinas, molduras ornamentadas con flores y frutos, y un tabernáculo. Está dividido en dos cuerpos y tres calles, y fue elaborado con técnica de tallado y ensamblado, representando una joya del arte virreinal peruano.
Una evaluación del Ministerio de Cultura, realizada a fines de 2024, determinó que el retablo procedía de un templo cusqueño, hipótesis confirmada por el Arzobispado del Cusco.
Tras su arribo al Perú en junio de 2025, especialistas del sector Cultura verificaron las 1,187 piezas que conforman el retablo, embaladas en 134 paquetes dentro de ocho grandes cajas de madera. La repatriación se dio gracias a la voluntad de la familia Gripmar, actual propietaria, que comunicó su deseo de devolver la obra al Estado peruano.
El Ministerio de Cultura anunció que el retablo será oficialmente entregado en la sede de la Cancillería, para luego ser trasladado y reinstalado en un templo cusqueño designado por el Arzobispado.
La institución invoca a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de tráfico ilícito de bienes culturales a través de los teléfonos (01) 321-5561 y 990341377, el WhatsApp 976066977, el correo electrónico atenciondedenuncias@cultura.gob.pe o la web http://denunciaspc.cultura.gob.pe.



