Hace 25 años, Sebastián Oliva Marín nació de manera prematura en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins y permaneció internado durante semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Hoy regresó al mismo lugar, pero como interno de medicina.
Sebastián nació con apenas 1.300 gramos debido a una emergencia por preeclampsia que sufrió su madre. Tras superar un delicado estado de salud, pasó gran parte de sus primeros meses bajo cuidados especializados.
Actualmente realiza su internado en Pediatría y Neonatología del hospital, donde acompaña la atención de recién nacidos prematuros y comparte su experiencia con las familias.
“Decidí estudiar medicina para ayudar a quienes más lo necesitan y retribuir la atención que recibí”, señaló.
Desde Seguro Social de Salud del Perú EsSalud destacaron que su historia representa el impacto de la atención neonatal especializada y el compromiso humano del personal médico con los pacientes más vulnerables.



