En Amazonas, cientos de escolares siguen estudiando en condiciones precarias, expuestos a aulas deterioradas por el paso del tiempo, la humedad y los sismos. Frente a esta realidad, el Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied) del Ministerio de Educación (Minedu) inició la instalación de seis aulas tipo domo como medida temporal para garantizar el derecho a la educación en zonas afectadas por emergencias.
Estas aulas forman parte de un paquete nacional de 103 módulos de emergencia destinados a 30 instituciones educativas de 10 regiones, con una inversión de S/13 565 161. Aunque representan un alivio inmediato, especialistas advierten que su carácter provisional no resuelve el problema de fondo: la falta de infraestructura educativa permanente y segura.

En Amazonas, cada aula contará con mobiliario nuevo para 30 estudiantes, escritorio y silla para el docente, y pizarra acrílica. Sin embargo, la demanda de espacios adecuados supera ampliamente esta entrega, y muchas comunidades rurales siguen esperando proyectos de reconstrucción o mejoramiento integral.
Las aulas tipo domo —prefabricadas, de 10 metros de diámetro y con cobertura de lona PVC con protección UV, anti moho y retardante de fuego— están diseñadas para resistir sismos, lluvias y temperaturas extremas. Pese a sus ventajas técnicas, su instalación evidencia que el Estado aún depende de soluciones temporales para cubrir la educación en contextos de crisis.
Mientras el Pronied destaca el esfuerzo por atender la emergencia, la realidad en Amazonas deja claro que se requiere una política sostenida de inversión en infraestructura escolar, con visión de largo plazo y prioridad en las zonas históricamente olvidadas.



