Ante el impacto de la temporada de lluvias, el Ministerio de Salud (Minsa) ha intensificado su despliegue a nivel nacional para garantizar la atención médica y prevenir brotes de enfermedades en las zonas más afectadas.
A través de la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (Digerd), brigadas y equipos especializados recorren regiones críticas brindando atención oportuna y realizando vigilancia epidemiológica permanente.
Según el Centro de Operaciones de Emergencias (COE Salud), hasta el 23 de marzo se reportan 189 heridos y 106 fallecidos a causa de las lluvias. En cuanto a infraestructura, 784 de los 790 establecimientos de salud afectados continúan operando, mientras se trabaja en la recuperación de los seis que quedaron inoperativos.
Las acciones del sector salud se desarrollan en diversas regiones del país. En Áncash, se instaló un albergue para 52 damnificados tras un deslizamiento, con vigilancia sanitaria constante. En Apurímac, el Hospital de Andahuaylas mantiene la atención en áreas seguras pese a los daños ocasionados por granizadas.
En Huánuco, brigadistas llegan a zonas afectadas por huaicos para brindar atención médica y apoyo emocional, mientras que en Piura se intensifican las acciones contra el dengue y la leptospirosis, logrando más de 800 atenciones en Ayabaca. En Tumbes, se ha reforzado la vigilancia epidemiológica en la frontera norte para prevenir riesgos sanitarios.
El Minsa reafirmó su compromiso de continuar fortaleciendo la respuesta sanitaria mediante el monitoreo permanente, la articulación con los gobiernos regionales y la ejecución de acciones oportunas frente a emergencias climáticas.



